Si últimamente has notado cambios bruscos en tu cuerpo, podría deberse al exceso de cortisol que estás produciendo.
El cortisol es una hormona normal del estrés que sube temporalmente cuando duermes poco, tienes ansiedad, entrenas muy intenso o atraviesas presión emocional.
Te recomendamos:
Formas en las que él te dejó en claro que lo su yo no era serio
Hábitos financieros que te van a dejar en bancarrota
¡Échale un ojo al Facebook de Hey Hey Hello! 😉
El problema suele aparecer cuando permanece elevado durante mucho tiempo, provocando que tu cuerpo sufra.
Por esto, si estás pasando por lo siguiente, es porque tienes exceso de cortisol y debes hacer cambios importantes en tu rutina diaria.
Señales de que tienes exceso de cortisol
1. Grasa abdominal.
Con el cortisol elevado por tiempo prolongado, el cuerpo tiende a almacenar más grasa alrededor del abdomen y órganos internos.
Puedes notar cintura más grande, abdomen duro o prominente y aumento de peso, aunque no comas mucho más. Esto ocurre porque el cortisol influye en cómo el cuerpo usa glucosa e insulina.
2. Cara hinchada o redonda.
A veces llamada “cara de luna llena”, puede verse más inflamada, redonda y con retención de líquidos.
Es más típico en casos importantes de exceso de cortisol, como el síndrome de Cushing.
3. Debilidad muscular.
El cortisol en exceso favorece que el cuerpo “descomponga” el músculo para obtener energía.
La gente suele notar piernas débiles, dificultad para subir escaleras, cansancio muscular rápido y pérdida de fuerza.
4. Piel y cabello.
Puede aparecer piel más fina, moretones fáciles, heridas que tardan en sanar, caída de cabello o acné.
En exceso importante pueden aparecer estrías anchas moradas, sobre todo en abdomen.
5. Insomnio o sueño ligero.
El cortisol normalmente sube por la mañana y baja en la noche. Si permanece alto por estrés o alteración hormonal, te va a costar dormir, te despiertas varias veces o despiertas demasiado temprano con la mente acelerada.
6. Fatiga constante.
Aunque el cortisol se relaciona con “alerta”, cuando está desregulado, muchas personas sienten agotamiento, cansancio mental, baja energía y sensación de “estar quemadas”.
Esto puede venir del mal sueño y del estado constante de tensión del cuerpo.
7. Ansiedad e irritabilidad.
El exceso de cortisol activa el sistema de alerta y puede sentirse como nerviosismo constante, dificultad para relajarte, sobresaltarte fácil, irritarte más rápido y sentir que tu mente no “se apaga”.
8. Niebla mental y falta de concentración.
Algunas personas describen dificultad para concentrarse, olvidos, mente lenta y sensación de saturación mental.
No es exclusivo del cortisol; también ocurre con ansiedad, depresión o falta de sueño.
9. Antojos de azúcar o comida salada.
El cuerpo bajo estrés busca energía rápida; por eso aumentan los antojos dulces, hambre emocional, comer por ansiedad e impulsos de café o snacks. El exceso de cortisol también puede alterar hormonas relacionadas con el apetito.
10. Menstruaciones irregulares.
El estrés prolongado puede alterar señales hormonales del cerebro. Algunas mujeres notan retrasos, ausencia de menstruación y ciclos más irregulares.
11. Baja la libido.
El cuerpo prioriza “supervivencia” sobre funciones reproductivas cuando está en estrés constante.
El exceso de cortisol puede disminuir el deseo s3xu@l, excitación y energía s3xu@l.
12. Enfermarte seguido.
El cortisol modifica el sistema inmune. Al inicio puede disminuir la inflamación, pero a largo plazo puede bajar defensas, favorecer infecciones o hacer más lenta la recuperación.
También el estrés influye mucho en el intestino y estómago, por lo que puede empeorar gastritis, reflujo, inflamación abdominal, diarrea, estreñimiento y síndrome del intestino irritable.
Te puede interesar: Señales de que él no te extraña, sino que extraña lo que le dabas
Síguenos en nuestras redes sociales: Facebook, Twitter, Instagram y TikTok.