Si has notado que se te resecan demasiado las manos, puede ser por el invierno, pero también por lavados frecuentes y el frío.
Incluso, también puede suceder por productos agresivos o falta de hidratación.
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Sin embargo, si ya intentaste de todo y no puedes hacer que la resequedad desaparezca, es momento de optar por otras opciones.
A continuación, te contamos lo que puedes hacer si estás pasando por esta situación:
¿Qué hago si las manos se me resecan mucho?
1. Usa una crema de manos espesa.
Que sea con urea, glicerina, ceramidas o manteca de karité. Aplica después de cada lavado y antes de dormir.
Por la noche, ponte una capa generosa y, si puedes, guantes de algodón para que actúe mejor.
2. Cambia el jabón.
Usa uno suave e hidratante, pero sin perfume fuerte, y evita el antibacteriano para uso diario si puedes.
3. Modifica como las lavas.
Lava tus manos con agua tibia, no caliente, porque si lo haces con la segunda, solo empeorarás la situación al exponerte al frío.
También sécalas bien, sin frotar fuerte; la mejor opción en este momento es que sea con toques suaves.
4. Protección.
Usa guantes de silicona para limpiar tu hogar, lavar platos o usar productos químicos y guantes de algodón para cuando haga frío o si vas a salir.
5. Si están agrietadas.
Usa cremas con urea al 10–20% o con lactato amónico; estos ayudan mucho. Y si las grietas son dolorosas, pon un poco de vaselina o pomada reparadora y cubre por la noche.
6. Consulta a tu médico.
Si hay picor intenso, enrojecimiento, descamación persistente o grietas que sangran, podría ser dermatitis o eccema y necesitas ver a un dermatólogo con urgencia.
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