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9 razones por las que quiero ser mamá después de los 33

Así la vida...

¿Te identificas?

¿Has pensado en ser mamá pero cuando recuerdas tu edad te llenas de dudas? Que los treinta y tantos no te espanten… Es tu decisión.

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Hoy quiero compartirte las 9 razones por las que quiero ser mamá después de los 33, quizá te des cuenta que somos varias mujeres las que pensamos lo mismo y de eso salga algo bueno para ti.

1. Me siento más madura emocionalmente.

Si a los 20 no podía conmigo misma, hoy he me he procurado, quizá he madurado o he sido más congruente conmigo misma.

He afrontado mis decisiones y me he hecho responsable de mí.

2. Tengo más claro lo que quiero en la vida, entre ello, ser mamá.

No es capricho, ilusión o meta de pareja, es una nueva manera de descubrirme y redescubrir a mi pareja, de concebir nuestra existencia. Realmente quiero tener en mi vientre a una personita y después tomarla de la mano y acompañarla a descubrir el mundo.

3. Tengo una pareja estable.

Por fortuna tengo a mi lado a alguien que también desea vivirlo y que quiere una familia, además no nos hemos soltado de la mano aún en los peores episodios de nuestra historia.

4. He trabajado en varias cosas y encontré lo que me gusta, lo que se me da y lo que me genera ingresos.

He tenido la fortuna de haber vivido diferentes experiencias laborales en las que he visto lo que más me gusta hacer de mi carrera profesional.

Sin embargo, también ya pude experimentar para lo que soy buena aunque no me guste del todo e incluso lo que me ha hecho ganar dinero.

Con esto, siento que he cumplido algo importante en mi vida para poder tomar decisiones acertadas en mi vida profesional.

5. Quiero ser una mamá con energía, ni tan joven ni tan grande.

Pienso que es una buena edad pues con el estilo de vida actual ya viví algunas cosas y aún puedo agacharme sin que me truenen las rodillas, (bueno, a veces sí me truenan).

6. Ya he logrado algunas metas.

Y, aunque aún faltan algunas por cumplir, formar una familia representa un cambio gigante, lo que llevará una nueva adaptación y trabajo para mí y para mi pareja.

7. Me emociona más que lo que me aterra la responsabilidad.

Sí, puedo imaginar que la responsabilidad moral y las labores domésticas serán más de cantidad y de mayor importancia, pero mi emoción rebasa todos los contras.

Sé que salir de fiesta o de viaje ya no serán lo mismo, que habrá noches de desvelo y de pediatras, pero no me importa, al ver unos ojitos me llenaré de fuerza y esperanza.

8. Ya cuento con ciertos recursos económicos.

¡OJO! No tengo mi vida resuelta, pero desde que abordé el tema de ser mamá, mi pareja y yo llegamos a un acuerdo y comenzamos a ahorrar específicamente para la situación.

Además, tener un seguro médico es una gran ventaja para estos casos.

9. Quiero que mis padres conozcan a un hijo mío.

Esta razón es muy emotiva, nace de mi deseo de verlos en su papel de abuelos… Ellos serían muy felices.

Es importante que si al igual que yo, quieres ser mamá, tengas mucha claridad en los motivos que sostienen tu deseo, pero sobre todo, que acompañes tu ilusión de la mano de un doctor o especialistas en salud reproductiva.

Olvídate de los prejuicios, vive la vida que quieres compartir con tu familia.

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