advertisement advertisement
Buscar
  • Escribe al menos 3 letras para buscar.

Esto te ayudará a que tu hijo se aleje de malas influencias

¡No se lo prohíbas!

¡Habla con él!

Si has notado que malas influencias están muy cerca de tu hijo y tú quieres que se aleje de ellas, debes hacerlo con inteligencia y comprensión.

Porque si le prohíbes que vea a esas personas, él hará lo contrario o incluso “reforzarás” esa amistad, porque esa persona sí lo comprende y tú no.

Te recomendamos:

Señales de que tu ex quiere volver contigo, para levantarse el ego

Motivos para no postergar tus sueños por el amor de un hombre

¡Échale un ojo al Facebook de Hey Hey Hello! 😉

Por esto, si quieres evitar que tu hijo esté cerca de malas influencias, debes mantener la confianza y el respeto que hay entre ustedes, y no dejar que la rebeldía le gane.

A continuación, te contamos sobre las estrategias que puedes usar para demostrarle que esas personas son malas influencias y que no le harán ningún bien.

Advertisement

¿Cómo hacer que mi hijo se aleje de malas influencias?

1. Fortalece su criterio propio.

En lugar de decirle qué hacer y qué no, ayúdalo a pensar por sí mismo y a ver todas las consecuencias y perspectivas que existen.

Puedes preguntarle cosas como: “¿Cómo te sientes cuando estás con ellos?”, “¿te ayudan a ser la persona que quieres ser?”, “¿crees que esas decisiones les están trayendo problemas?”.

Cuando tu hij@ llega a sus propias conclusiones, es más probable que cambie y acepte que esas personas no son las mejores.

2. Habla de consecuencias reales.

En vez de criticar a sus amigos o de mencionar que te caen mal, habla de situaciones concretas.

Por ejemplo: “A veces, cuando la gente empieza a faltar a clases o meterse en problemas legales, es muy difícil salir de eso”.

Esto ayuda a que conecte conductas con resultados y vea que siempre habrá consecuencias.

3. Refuerza otras amistades positivas.

Una de las formas más eficaces es ampliar su círculo social, es decir, invita a casa a amigos que te parezcan buena influencia y que se lleven bien con él. Porque si lo obligas a juntarse con alguien con el que no es afín, el resultado será contraproducente.

Y apoya actividades donde pueda conocer otras personas (deporte, arte, tecnología, voluntariado). Cuando aparecen nuevos grupos, las malas influencias pierden fuerza.

4. Mantén una relación cercana.

Los hijos escuchan más a los padres con los que se sienten seguros hablando y expresándose abiertamente sin ser juzgados.

Por esto, intenta no reaccionar con enojo inmediato, escucha primero y muestra interés genuino por su vida.

Si siente que puede contarte cosas sin ser juzgado, es más probable que te escuche y que siga tus consejos.

5. Usa ejemplos en lugar de críticas.

Historias o ejemplos funcionan mejor que ataques directos. Por ejemplo: “Conocí a alguien que empezó a juntarse con personas que lo metieron en problemas y le costó mucho salir de eso”.

Es importante que sean ejemplos reales o en los que tengas pruebas, para que así tu hij@ sienta que no solo le estás contando algo solo para alejarlo de esas personas. Esto invita a reflexionar sin ponerse a la defensiva.

6. Marca límites sobre conductas, no sobre personas.

En lugar de: “No quiero que veas a ese amigo”; mejor opta por: “En esta casa no se permite llegar tarde / consumir alcohol / faltar al respeto”.

Así no atacas la amistad, pero sí proteges los valores que le has inculcado y cuidas su seguridad.

Ten presente que muchos jóvenes se alejan de malas influencias cuando maduran, especialmente si sienten apoyo en casa. 

Por lo que no debes insistir en que deje esa amistad, sino debes ser más paciente con tu hijo.

Síguenos en nuestras redes sociales: Facebook, TwitterInstagram y TikTok.

Advertisement