Después de una discusión con tu pareja, es importante manejar la situación con cuidado para poder sanar, aprender de lo sucedido y fortalecer la relación.
No es momento de encontrar un culpable ni de zafarte de responsabilidades, sino que necesitas enfocarte en estar tranquila y en encontrar soluciones.
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Lo sabemos, esto no es nada fácil, porque los ánimos están al tope y tal vez, en el momento, se dijeron cosas que quisieras borrar.
Por esto, te presentamos algunos pasos claves que puedes realizar después de una discusión, para que así esta situación no los afecte ni a la relación.
Lo que tienes que hacer después de una discusión con tu pareja
1. Date tiempo para calmarte.
Después de una discusión, es normal sentirse emocionalmente cargada. Así que, tómate un tiempo para calmarte y procesar lo que sucedió. Esto puede ayudarte a evitar decir cosas impulsivas o hacer algo que puedas lamentar más tarde.
A veces, unos minutos o incluso unas horas de espacio pueden ser suficientes para tranquilizarse y poder pensar con claridad.
2. Reflexiona sobre lo sucedido.
Analiza lo que desencadenó la discusión y cómo reaccionaste. ¿Hubo algo que puedas mejorar en tu manera de comunicarte o de manejar tus emociones? Reflexionar sobre tu propio comportamiento te ayudará a aprender y crecer como pareja.
También trata de ponerte en el lugar de tu pareja para entender su perspectiva. ¿Por qué reaccionaron de esa manera? ¿Qué les molestó? Esto puede ayudar a comprender mejor las emociones de ambos.
3. Comunicación abierta.
Una vez que ambos estén más calmados, es importante hablar de manera abierta y honesta sobre lo que ocurrió. Explica tus pensamientos y emociones de una manera que no sea acusatoria.
Escucha activamente a tu pareja, evitando interrumpir. A veces, lo más importante en una conversación es sentir que la otra persona te escucha.
4. Discúlpate cuando sea necesario.
Si en la discusión dijiste algo hiriente o si sientes que cometiste un error, es importante pedir disculpas sinceramente. Una disculpa genuina puede aliviar el malestar y restaurar la confianza.
¡Ojo!, no se trata de dar una disculpa solo por darla, sino de reconocer tus propios errores y comprometerte a no repetirlos.
5. Busca soluciones en conjunto.
Después de hablar de lo que pasó, intenten encontrar una solución o acuerdo que funcione para ambos. Las discusiones no deben ser solo sobre ganar o perder, sino sobre encontrar maneras de resolver los problemas y mejorar la relación.
Esto podría implicar hacer algunos compromisos de ambos lados, en los que ambos se sientan escuchados y comprendidos.
6. Reafirmen el cariño y el respeto.
Aunque hayan tenido una discusión, recuerda reafirmar tu amor y respeto por tu pareja.
A veces, las discusiones pueden hacer que las personas sientan inseguridad o temor, así que es importante mostrar apoyo y cariño para restablecer la conexión emocional.
7. Perdonen y sigan adelante.
Es importante no cargar con resentimientos después de una discusión. El perdón no significa que todo estuvo bien, sino que estás dispuesta a dejar atrás el conflicto y seguir adelante.
Si ambos aprenden a perdonar, la relación puede crecer más fuerte.
8. Hagan pequeños gestos.
Después de una pelea, pueden hacer acciones que demuestren que siguen comprometidos en la relación, como un abrazo, un beso, un mensaje de cariño o hacer algo agradable juntos.
9. Aprendan de esto.
Las relaciones siempre requieren aprendizaje mutuo, y las discusiones pueden ser una oportunidad para crecer como pareja.
Las discusiones no tienen que ser destructivas; de hecho, bien manejadas, pueden ayudar a la relación a ser más fuerte y más sólida. Lo importante es saber cómo resolverlas con empatía, con comunicación abierta y con el compromiso de seguir adelante juntos.
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