advertisement advertisement
Buscar
  • Escribe al menos 3 letras para buscar.

«¿Por qué siempre elijo mal a los hombres?» Te ayudamos a responderte

Sí, puedes hacerlo mejor

¡Toma nota!

Si tú también te has preguntado «¿por qué siempre elijo mal a los hombres?», te ayudamos a responderte y quizá puedas evitarlo.

Te puede interesar

Stephanie Cayo, novia de Alejandro Sanz, muestra de belleza y talento

La técnica de la tortuga: estrategia básica para regular tus emociones

¡Échale un ojo al Facebook de Hey Hey Hello! 😉

«¿Por qué siempre elijo mal a los hombres?» Te ayudamos a responderte

No es que yo sea una experta en el tema, pero las experiencias me han despejado varias dudas.

Elegir a una pareja es un voto de confianza, no sabemos lo que va a pasar, pero esperamos que lo que pase sea bueno.

Sin embargo, el tiempo y la convivencia hacen lo suyo, poco a poco van brotando las incompatibilidades, las diferencias irreconciliables, los problemas constantes…

Advertisement

Hasta que topamos con pared y a pesar de que deseamos lo contrario, reconocemos que estamos en una mala relación.

Así, llega un día en el que sabemos que el final está cerca.

Pero, ¿qué hay detrás de esa mala decición? ¿Por qué elijo mal si tengo la mejor intención?

¿Te identificas con esto?

1. Elijes desde la necesidad de amor.

Si tu elección de pareja viene desde tu necesidad de sentirte amada, especial, reconocida y admirada, estás pensando que el amor es quien curará tu necesidad de ser amada.

Lo irónico de esto es que el amor sano tiene más relación con el amor que damos que el que recibimos y, desde dónde lo decidimos compartir.

2. Prefieres estar sola que mal acompañada.

Estás dispuesta a tener muy malos ratos, si a cambio, hay momentos en los que te sientes parte de una pareja.

3. Te quedas más tiempo del necesario.

Aunque te des cuenta que algo no anda bien, sigues en esa relación porque no sabes parar, quisieras, pero no sabes cómo y dudas de ti

4. Te acostumbras a la incomodidad.

Hay algo en tu interior que te lleva a acostumbrarte a la incomodidad, a la angustia, al desgaste emocional…

Es como si te permitieras exponerte a diferentes situaciones que no son positivias pata ti, por ejemplo, que te deje en visto, que coquetee con otras, que note dé certeza.

5. Pasas por alto las banderas rojas.

Y no tienes que sentirte mal por ello, pero sí es otro factor que está relacionado al punto anterior.

Es como si te permitieras exponerte a diferentes situaciones que no son positivias pata ti, por ejemplo, que te deje en visto, que coquetee con otras, que note dé certeza.

6. Tienes una personalidad complaciente.

Te cuesta trabajo poner límites y manejarte como tu prioridad.

7. Te cuesta trabajo reconocer tus errores.

Si no reconoces tu errores, no los trabajas y por eso los repites.

Así que vas repitiendo el patrón en tu elección de pareja, en vez de ir siendo más cosciente en tus relaciones.

8. No has trabajado tus heridas emocionales.

Todo lo anterior se relaciona con no identificar ni sanar tus heridas emocionales.

Acompañarte de un proceso psicológio puede ayudarte para que dejes de pensar «¿por qué siempre elijo mal a los hombres?».

Sé cosciente de ti, construye relaciones lo más sanas posibles y encárgate de tus emociones.

Síguenos en nuestras redes sociales: Facebook, TwitterInstagram y TikTok.

Advertisement