En algunas relaciones amorosas se sufre de una pelea de egos, es una constante discusión por dejar claro quién es la persona que manda y tiene la última palabra.
Este tipo de situaciones surge porque ambas partes no ceden ante el otro. Quieren tener todo el control y dominar en la relación.
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En ocasiones las mujeres son las que inician la guerra, pues quieren dejar en claro que no serán sometidas por ningún hombre, quieren demostrar que son autosuficientes. Por consecuencia, los hombres reaccionan ante este ataque.
Si tú lo haces en tu relación, ¡ten cuidado! Podrías perder el amor de tu pareja.
Los principales factores:
-Tener siempre la razón
Quieres tener la razón en todo, aunque a veces no sea así, defiendes tus decisiones a capa y espada, aunque no sean las mejores.
Cuando el te trata de hacerte ver tu error, te molestas y le echas en cara lo que él ha hecho mal.
-Inseguridad
Tienes miedo de perderlo, en tu interior crees no ser lo suficientemente buena para él, por eso quieres aparentar ser más fuerte y capaz.
-No darle importancia
No puedes ver la situación como algo normal, no todas las parejas lo sufren. Una cosa es el estire y afloje y otra ser el amo y el esclavo.
-Sentirte superior
Le restas importancia a sus éxitos para enaltecer los tuyos.
Y si tus sueños se han visto estancados, quieres reflejar tu poder en la relación.
Reconócelo:
Es el primer paso que tienes que dar para terminar con la situación.
Quieres dominarlo:
No puedes llevar el control de su vida, él no es de tu propiedad y no debes manejarlo a tu antojo.
Hagan un acuerdo
Necesitan poner límites, no necesitan estar pendientes de cada acción que realiza el otro, están para apoyarse.
Sé empática
Escúchalo, es momento de que los dos expresen su sentir, lo más probable es que él también este harto de la situación.
No dejes que tu ego se apodere de ti y de tu relación, es momento de hablar con tu pareja y afrontar la situación.
Los dos se quieren y tienen que poner las cartas sobre la mesa, su amor es más importante que cualquier rol que desempeñen.