advertisement advertisement
Buscar
  • Escribe al menos 3 letras para buscar.

La pregunta que debes hacerte cuando te sientes ansiosa

¿Te la has preguntado?

¡Ponla a prueba!

Lo sabemos, cuando estás ansiosa siempre te enfocas en lo malo, pero es importante que cambies la perspectiva y te enfoques en lo mejor.

Así como lo lees, no debes aferrarte a imaginar los peores escenarios posibles, sino enfocarte en todo lo bueno que puede suceder.

Te recomendamos:

Formas en las que tu pareja te hace violencia económica

Señales de que tu pareja no se siente feliz con su matrimonio 

¡Échale un ojo al Facebook de Hey Hey Hello! 😉

Por esto, cuando la ansiedad o el estrés comiencen a ganarte, es importante que te preguntes: ¿Qué es lo mejor que puede pasar?

Sí, en el momento puede parecer tonto, raro o se te puede olvidar, porque estás enfocada en lo peor, pero es esencial que llegues a ella y te enfoques en contestarla.

Advertisement

¿Qué es lo mejor que puede pasar?

Cuestionarte esto cuando sientes ansiedad funciona porque rompe un patrón mental muy común.

Que es la tendencia del cerebro a enfocarse en amenazas o escenarios negativos (lo que en psicología se llama sesgo de negatividad).

Cuando estás ansiosa, tu mente suele caer en el “¿Y si todo sale mal?” y esa pregunta alimenta respuestas de estrés. 

Al cambiarla por: “¿Qué es lo mejor que puede pasar?”, pasan varias cosas útiles como las que te contaremos a continuación:

1. Rediriges tu atención.

La ansiedad estrecha tu foco hacia peligros, pero esta pregunta abre el panorama y te obliga a considerar resultados positivos que normalmente ignorarías.

2. Equilibras el pensamiento.

No se trata de ser irrealista, sino de contrapesar la tendencia a exagerar lo negativo. 

Es una forma sencilla de aplicar algo parecido a la reestructuración cognitiva, que busca cuestionar pensamientos automáticos.

3. Reduces la intensidad emocional.

Pensar en un buen desenlace activa emociones menos amenazantes, lo que puede calmar la respuesta física de la ansiedad (respiración rápida, ritmo cardíaco intenso, etc.).

4. Recuperas sensación de control.

La ansiedad suele venir con una sensación de falta de control; por esto, imaginar resultados positivos te recuerda que no todo está predeterminado a salir mal.

Sí, las cosas pueden salir de una forma que no deseas, pero también pueden resultar mejor de lo que esperas.

Y para no atormentarte con lo negativo, puedes “fantasear” con lo positivo, que también puede volverse una realidad.

5. Fomenta acción en lugar de evitación.

Si lo peor parece inevitable, evitas actuar, pero si ves que también hay posibilidades buenas, es más fácil dar el paso siguiente.

Ya no te quedas estancada en lo malo, sino que te animas a ir por lo bueno, porque sabes que es posible.

Eso sí, preguntarte: ¿Qué es lo mejor que puede pasar? No es magia ni elimina la ansiedad por completo. 

Funciona mejor si lo combinas con una pregunta complementaria más realista, como: “¿Qué es lo más probable que pase?”, “Si algo sale mal, ¿cómo podría manejarlo?”, “¿Qué necesito hacer para obtener mejores resultados?”.

Síguenos en nuestras redes sociales: Facebook, TwitterInstagram y TikTok.

Advertisement