advertisement advertisement
Buscar
  • Escribe al menos 3 letras para buscar.

La forma más sana de despedirte de un amor que no funcionó

Por tu bien

¡Te contamos!

Si te está costando despedirte de ese hombre al que amaste mucho, pero no era el indicado para ti, has llegado al lugar correcto para cerrar el ciclo.

Ya que hemos estado ahí y ya nos tocó vivir esa experiencia que parece demasiado dolorosa y difícil de superar.

Te recomendamos:

Así puedes superar el no ser elegida por ningún hombre

Razones por las que su relación funciona aunque sean polos opuestos

¡Échale un ojo al Facebook de Hey Hey Hello! 😉

Sin embargo, con el paso del tiempo y de pequeñas acciones, pudimos darle vuelta a la página y dejar atrás a ese amor que no se dio.

Sabemos que este proceso puede costarte porque no es olvidar rápido ni “ser fuerte” todo el tiempo, sino cerrar con honestidad y compasión. 

Advertisement

Por esto, queremos contarte sobre algunas cosas que nos ayudaron a decirle adiós a esa relación que creíamos que era la buena y que al final no se dio, porque nos espera alguien mejor…

La forma más sana de despedirte de un amor que no funcionó

1. Acepta la realidad sin pelear con ella.

Reconocer que no funcionó, aunque hubiera mucho amor de por medio, duele, pero evita quedarte atrapada en el “qué habría pasado si…”. 

El cierre empieza cuando dejas de negociar con la realidad y comienzas a ver que despedirte es lo mejor para ti y tu corazón.

2. Permítete sentir.

Tristeza, enojo, alivio, nostalgia o cariño, todo puede coexistir. No te juzgues por extrañar ni por querer seguir adelante. 

Sentir no te hace débil; te hace humana y, sobre todo, es parte de dejar ir algo que creías que era para siempre.

3. Di adiós de manera consciente.

Si es posible y sano, una conversación honesta y respetuosa puede ayudar. Si no, escribir una carta (aunque no la envíes) sirve para decir lo que quedó pendiente y soltarlo.

El punto es que no te quedes con algo que te haga volver a donde no vas a ser completamente feliz.

4. Deja de idealizar lo que fue.

Recuerda también lo que no funcionó, no solo los momentos bonitos. Esto no es para amargarte y menos para hacerte sufrir, sino para ver la relación completa y despedirte de ella tal como fue.

Porque si solo te enfocas en lo bonito, siempre querrás volver ahí y, si regresas, te darás cuenta de que nunca fue el cuento de hadas que te aferraste a creer que era.

5. Pon límites claros.

Tomar distancia, al menos por un tiempo, ayuda a que la herida cierre, porque seguir en contacto cuando aún duele suele retrasar el proceso.

Y aunque no se trata de superarlo de inmediato, sí es esencial que no tortures a tu mente ni a tu corazón.

6. Agradece lo aprendido.

Toda relación deja algo, ya sea una lección, una versión de ti, claridad sobre lo que quieres o no quieres en tu vida. 

Agradecer no significa justificar, sino entender que hay cosas que se quedan para siempre y otras solo están por un momento para que cuides de ti.

7. Vuelve a ti.

Retoma espacios, personas y actividades que conecten contigo, porque el duelo también es un reencuentro personal.

Despedirte sanamente no es borrar a esa persona de tu historia, sino dejar de vivir en ella. Con el tiempo, el amor que dolió se transforma en memoria, y la memoria ya no pesa igual.

Síguenos en nuestras redes sociales: Facebook, TwitterInstagram y TikTok.

Advertisement