¿Tienes una vida sedentaria? El sedentarismo es un enemigo para la salus de tus piernas, ya que afecta gravemente la circulación sanguínea.
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Pasar varias horas sentado frente a una computadora, conducir durante largos trayectos o permanecer inactivo durante buena parte del día puede afectar la circulación, especialmente en las piernas.
Sedentarismo: un enemigo silencioso para tus piernas
La falta de movimiento disminuye la acción de la “bomba muscular” de las pantorrillas, encargada de ayudar a que la sangre regrese hacia el corazón.
“Cuando permanecemos sentados durante periodos prolongados, la sangre puede circular con mayor lentitud y aumentar la presión dentro de las venas. Esto puede manifestarse inicialmente como pesadez, cansancio o inflamación en las piernas”, explica el Angiólogo Rubén Ventura Hernández Tejeda.
Entre las principales molestias asociadas se encuentran piernas cansadas, hinchazón de tobillos y pies, calambres, hormigueo y aparición o progresión de várices.
Personas que trabajan frente a una computadora, conductores, viajeros frecuentes, adultos mayores y quienes tienen antecedentes familiares de enfermedad venosa deben prestar especial atención.
Moverse para cuidar las piernas, dile no a la vida sedentaria
Una de las medidas más sencillas es interrumpir los periodos prolongados de inmovilidad.
Levantarse y caminar algunos minutos cada hora, realizar movimientos de flexión y extensión de los tobillos, mantener una adecuada hidratación y practicar actividad física regularmente pueden favorecer el retorno venoso.
“No se trata únicamente de hacer ejercicio al terminar el día. También es importante incorporar movimiento durante la jornada. Caminar unos minutos o activar las pantorrillas puede ayudar a mantener una mejor circulación”, señala el especialista.
La hinchazón repentina de una sola pierna, dolor intenso en la pantorrilla, cambios de coloración o aumento de temperatura requieren valoración médica.
Serían señales de las consecuencias del sedentarismo.
“Las várices no son el único signo de enfermedad venosa. Si existe inflamación, dolor o pesadez recurrente, es recomendable acudir con un especialista para identificar la causa y evitar complicaciones”, concluye Ventura Hernández Tejeda.
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