¡Que mi experiencia te sirva! Estas son las señales que debieron advertirme: es un mal novio, será un mal esposo.
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Señales que debieron advertirme: es un mal novio, será un mal esposo
Si esto te sirve para pensar mejor las cosas… Adelante, toma mi experiencia para una mejor decisión. No te pierdas la reflexión del final.
1. Tenía un largo historial de relaciones fallidas.
Me llegó a contar de sus relaciones pasadas en las que todo había salido mal, no siempre me habló mal de sus exparejas, él reconocía sus errores, pero justo el que él las reconociera me hizo pensar que había aprendido de esas experiencias.
Yo idealicé que eso había pasado y me dio tranquilidad para continuar, pero con el paso del tiempo y con su actos, me demostró que no había aprendido nada.
2. Se dejaban de hablar con muchas personas.
Conforme fuimos saliendo y nos hicimos novios me di cuenta que se había dejado de hablar con otras personas, incluso, algunos miembros de su familia.
Pensé, sus motivos tendrá, pero el tiempo me haría ver que él era el que evadía el diálogo.
3. Trataba feo a los meseros, taxistas, etc.
Les hablaba con cierto aire irrespetuoso, no hacían falta las groserías, era la manera en la que se dirigía a ellos lo que me incomodaba.
Sin embargo, yo lo justificaba, «no puede ser como yo quiero que sea, él es él».
Una de las más grandes señales que debieron advertirme: es un mal novio, será un mal esposo.
4. No le gustaba dejar propinas.
Y para no discutir, yo era quien dejaba la propina. Sin embargo, a veces, me decía, «dejas demasiado».
5. Enojado me aplicaba la ley del hielo.
Y esta es una Red Flag clarísima. Claro, a veces, es sano esperar para hablar, dejar pasar un poco de tiempo para hablar calmados, pero para él eran días o semanas de ignorarme.
Si yo había preparado comida, él no la comía, con tal de no tener nada mío o de demostrarme que estaba molesto.
6. Hacía cosas pequeñas que yo ya le había dicho que no hiciera.
Le pedía, por ejemplo, que cuando me agarrara de la mano, no lo hiciera de tal forma que se clavara mis uñas en sus dedos.
A mí me dolía y le pedía que no lo hiciera, pero lo siguió haciendo.
7. Había un constante sube y baja emocional.
Dos días buenos por 5 malos, pero esos 2 días buenos eran buenísimos… Era como si se esmerara para que olvidara como se había portado esos 5 días.
Eso debió advertirme, es un mal novio, será un mal esposo…
Reflexión:
Esta es mi versión, no todo tiene que ver con él, yo reconozco mi responsabilidad en haber estado con una persona así y enamorarme de una persona que tenía estas actitudes y comportamientos.
Eso es en lo que YO me enfoqué en sanar, en encontrar esas partes de mí que me llevaban a vincularme con personas que podían lastimarme si presentaban estas actitudes.
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