¿Cuántos zapatos altos tienes que después de dos horas mueres por quitártelos? Olvídate de eso y disfruta al máximo de cada par….
Te recomendamos
-Lo que ellos buscan en una relación amorosa
-7 películas en Netflix que te calentarán incómodamente
1. Plantilla especial
Hay plantillas que puedes conseguir en el supermercado o por internet, son tipo almohadillas que te ayudarán a dar soporte a las áreas que más padecen cuando usamos tacones como talones y la zona de la planta del pie que está por debajo de los dedos. No las uses desde el comienzo de la fiesta, ponlas en tus zapatos cuando empieces a notar dolor, y así tus pies sientan el descanso.
2. Tacón grueso
Mientras más grueso sea el tacón será mucho mejor, así que considéralo en tus compras.
3. Que tengan plataforma
Seguramente lo habrás notado, mientras más alto sea tu tacón, será mejor que el resto de la suela tenga grosor, es decir, que tengan plataforma, así lograrás aumentar todos los centímetros de tus tacones junto al glamour, reduciendo la presión en tus pies.
4. Zapato flexible
Cuando compres tus zapatos revisa bien que el material con el que están hechos sea flexible, sobre todo de la parte frontal en donde es normal que se marque un pliegue o se arrugue, eso ayudará a que puedas dar pasos con naturalidad y no obligues a tu pies a caminar de forma en la que no estás acostumbrados.
5. Que sean de tu número
Es fundamental que los zapatos sean de tu número, si usas el calzado más grande habrá más roces de lo normal, por ende mayor fricción y no podrás bailar ni la segunda canción de la noche. Por mucho que ames tus tacones azules, si te quedan ligeramente grandes, serán un tormento… siempre.
6. Ponlos al frío
Si tus zapatos de aprietan un poco, llena bolsas de agua, de preferencia de las que cierran herméticamente, méteselas a tus zapatos y ponlos una noche en el congelador, póntelos al día siguiente y deja que vayan tomando la forma de tu pie.
También puedes hacer bolas con papel periódico, mojarlas, introducirlas en tus zapatos y meterlos al congelador, será el mismo efecto.
7. Ponle un pantiprotector
Si el problema es que se te salen un poco los zapatos y estás aferrada a usarlos, o dejaste tus plantillas en casa, también puedes optar por un pantiprotector, te ayudará a que la planta de tu pie descanse con un poco de la presión y evitará el roce directo con la parte interna de tu zapatilla. Esto puede ser útil por un momento, ya que será un recurso de emergencia, sin embargo considera que si lo pegas con el pegamento del pantiproyector, tu zapatos podría mancharse de pegamento cuando lo desprendas.
Además de sentarte en cada oportunidad que tengas, lleva a cabo estos consejos y disfruta de verte sensacional sin aparentar que no sientes dolor.