Convertirse en mamá o papá puede ser un sueño, hasta que la naturaleza, el tiempo o las condiciones te lo niegan. El duelo reproductivo es eso, saber que no podrás «ser mamá» o «ser papá».
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Duelo reproductivo, una silenciosa despedida a la maternidad
Primero, hay que decir, que aunque en el texto nos refiramos a la experiencia de la maternidad desde el punto de vista femenino, es algo por lo que también pueden atravesar los hombres cuando ser papá es una de sus más grandes aspiraciones.
Sabemos que el duelo es un proceso psicológico y natural que afronta una persona ante la pérdida de alguien o algo significativo.
El duelo reproductivo es un momento muy difícil, es aceptar o resignarte a la idea de que no podrás ser mamá.
Se da en estas circunstancias:
Pierdes un bebé durante el embarazo
Un aborto o una interrupción del embarazo conlleva un duelo.
Fallecimiento del o los bebés después del parto
A pesar de haberse logrado el embarazo, al término de éste surgen complicaciones que le quitan la vida al bebé.
Infertilidad
Cuando no llega el embarazo a pesar de que lo intentan.
Tratamientos de fertilidad que no dan los resultados deseados
El duelo reproductivo puede presentarse en los tratamientos de fertilidad, en cada intento frustrado, en cada cita sin noticias, en cada reinicio, incluso, en cada revisión del estado de cuenta de la tarjeta de crédito.
Renunciar a las condiciones naturales de uno de los padres y abrirse a nuevos métodos
Es decir, el abandonar la idea de usar los propios óvulos o espermatozoides. Implica también la necesidad de recurrir a la adopción o a otros métodos para convertirte en padres.
Un duelo reproductivo se vive de forma muy personal, sin embargo, se basa en verse obligado a soltar la idea de la maternidad como se quería.
En ese proceso pueden aparecer sentimientos importantes y de consideración como culpa, tristeza, enojo, importencia, frustración y una profunda sensación de vacío.
Puede ocasionar problemas de salud emocional, incluso, problemas de pareja.
A pesar de su relevancia, el duelo reproductivo es un duelo silencioso porque no hay una pérdida física tangible y evidente para los demás.
Por eso, si tú estás pasando por algo similar o conoces a alguien que lo está viviendo, procura estar presente, darle tu apoyo y cariño.
Escúchala cuando esté lista para hablar, entiende si hay momentos en los que no quiere levantarse de la cama, es mejor que viva su proceso y sane a su ritmo.
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