Dicen que las mejores historias de amor son aquellas que tienen aventuras inigualables y un poco de locura.
Te recomendamos:
–9 razones por las que una mujer inteligente pierde el interés en alguien
–Las áreas de tu cuerpo que te producen mucho placer en la intimidad
Siempre creí que ser diferente sería malo, hasta que mi pareja me dijo que eso es lo que más le gusta de mí: le gusta que sea una loca.
Y no la loca que exige saber todo lo que hace o deja de hacer, aquella que es celosa y posesiva… Soy esa loca que se preocupa por saber si llegó bien, si necesita algo.
Soy la loca que piensa en un nosotros respetando la libertad y el espacio personal. Soy esa persona que no tiene miedo de decir cómo se siente verdaderamente pero que sabe que lo que me diga es para mejorar.
Soy una loca: esa que no debe esconder su verdadero yo, que llora de risa, de ser dramática cuando se necesita y flexible o ceder en discusiones.
Soy la que parece mamá cuando no trae suéter y hace frío (aunque a veces sea mi culpa por prestarme su chamarra). Soy loca por amarlo sin medida o cordura y por dejar que me ame sabiendo que alguno puede lastimar al otro.
¿Ya nos sigues en Facebook?
Y sí, con orgullo digo que estoy loca y no me arrepiento de serlo.