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¿Por qué debes realizar renuncias estratégicas en la vida?

¡Es una ganancia!

¡Es una ganancia!

La renuncia suele verse como una falta de persistencia, aunque en muchas ocasiones esa conclusión sea errónea.

Una renuncia oportuna, con intención, te puede acercar a tus metas; en vez de significar una derrota para tu autoestima.

Por ejemplo, renunciar al deseo de tener una relación amorosa con un hombre, te puede ayudar a enfocarte en tu carrera, a cuidarte más, e incluso a conocer a otra persona que tenga más similitudes contigo o incluso hacer que todo fluya con más naturalidad.

Entonces, una renuncia estratégica no sólo te permitirá sentirte mejor, sino que mejorará tu enfoque y despejará tus dudas sobre tus verdaderas prioridades y deseos.

¿Te ha pasado?

Entonces, contrario a lo que te haga pensar la sociedad, hay renuncias que son tácticas de guerra: infalibles y necesarias.

Aún más, según los testimonios de las personas que triunfan, ellos tienen que renunciar a diario a muchas cosas para poder alcanzar esos objetivos que anhelan.

Por ejemplo, renuncian a casarse y a tener hijos, con el objetivo de invertir más tiempo en su carrera; renuncian a un trabajo formal y todo lo que implica, con el objetivo de desarrollar un proyecto personal; y así una lista de experiencias de renuncias que son lo opuesto a la derrota.

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Los triunfadores lo que hacen es asumir la pérdida, redistribuir el tiempo y la energía, y así seguir avanzando en sus propósitos.

Además, hay que tener presente que tratar de hacer todo y aferrarse a muchas opciones nos dispersa, y nos hace perder el enfoque en lo que queremos.

¿Más pruebas?

Un estudio de la Universidad Northwestern mostró que en la medida que nos alejamos de metas pocos realistas, y las cambiamos por objetivos alternos; más saludables, felices y menos estresados nos sentimos.

Cuéntanos ¿crees en esta teoría de la “renuncia estratégica”?

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