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Cuando un hombre te hace sentir confundida…¡Corre! ¡Es un patán!

¡Haz una buena elección!

¡Haz una buena elección!

No hay fórmulas mágica para detectar a un patán, es decir, ese hombre que atraemos, nos gusta, pero que desde el comienzo pone en riesgo tanto nuestro bienestar como integridad física, social, económica o sexual. En algunas ocasiones, no es una actitud intencional, pero otras veces sí; y en ambos casos nos causa mucho sufrimiento.

Ahora bien, ¿cómo podemos identificar cuando estamos frente a un patán?

Comencemos por decir que los patanes suelen atraer a mujeres con una personalidad sumisa y adaptable, y que los comportamientos que describimos a continuación suelen mostrarlos de manera repetitiva en diferentes situaciones.

Es decir, se mantienen de manera constante y describen su personalidad.

Entonces, si quieres dejar de ser una presa para este tipo de hombres, comienza por identificarlos con estos 10 puntos:

¡Checa y comparte con tus amigas!

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1. Presume de sus conquistas.

Esto es que coquetea con otras mujeres con descaro, incluso frente a ti.

Además, poco a poco, te vas dando cuenta que percibe a las mujeres como objeto para su placer.

Por ejemplo, te das cuenta que les escribe en redes sociales o asume actitudes algo irrespetuosas o babosas hacia ellas.

2. No invierte en ti.

Cuando él no quiere invertir ni tiempo, ni dinero ni espacio en ti.

Es decir, muestra poca disposición para integrarte a su vida, y que su entorno te conozca.

3. Se muestra irrespetuoso.

Cuando te pide favores de manera déspota y autoritaria, y hasta se olvida de darte las gracias.

Por ejemplo, puede hacerte esperar y cuando llega ni siquiera se molesta en disculparse.

4. Siempre desea ser el protagonista.

Suele ser aquel que interrumpe las charlas, elige los temas de conversación e ignora aquellas pláticas que no son de su interés.

Por ejemplo, si estás hablando de tu día o algo personal, él te interrumpe para dirigir ¡de nuevo! la conversación hacia él.

En conclusión, él no tiene interés en satisfacerte en algo, porque esto implica posponer sus cosas y frustrarse.

5. No le interesa las emociones ajenas.

Por ejemplo, cuando le haces saber alguna queja u cosa que no te gustó, entonces él argumenta que todo se debe a tu “sensiblería femenina” o “desequilibrio emocional”.

Es decir, él no está interesado en conocer tus emociones, de lo que te molesta, de lo que deseas; al contrario, su máximo interés es él.

6. Es controlador y posesivo.

Es cuando él está atento de tus redes sociales, quién te escribe, cómo te vistes, quiénes son tus amigos.

Es decir, el patán se comporta de manera muy rígida, realizando afirmaciones contundentes de lo que está bien y mal en tu comportamiento.

7. Desprecia a los demás de manera evidente.

Cuando él asume una actitud de superioridad, incluso ante ti.

Por ejemplo, suele ser denigrante y descalificador cuando está en una posición de poder; y envidioso y prejuicioso cuando se siente en desventaja.

Esta actitud lo asume como un mecanismo de defensa, como una forma de revalorizarse a él mismo.

8. Se burla de ti de manera “sutil”.

Cuando de manera continua y “sutil” te hace sentir ingenua o ignorante.

Por ejemplo, usa la ironía, el sarcasmo o las bromas para maltratarte, pero como “no son en serio” te cuesta detectar el momento en que ocurre la agresión.

9. Cuando no asumen responsabilidad de sus actos.

Suele culpar a los demás y a ti de las situaciones difíciles que tiene que enfrentar.

Es decir, es inmaduro y no tiene capacidad de autocrítica.

10. Es mentiroso.

No sólo le has cachado varias mentiras; sino que cuando lo enfrentas, suele guardar silencio y hacer insinuaciones que crean mal entendidos. Finalmente, usa todo esta situación dramática a su favor.

Esta información fue inspirada por del libro ¿Cómo identificar a un patán? de Tere Díaz Sendra.

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